viernes 5 de marzo de 2010

Los inicios IV (volver a empezar)

Viene de: Los inicios III.

Luego de hacer las modificaciones pertinentes a los documentos del primer envío (dentro de las cuales estuvo también el cambio de mi estado civil, puesto que me casé en enero de 2009), y revisar que toda la información fuese coherente, la consultora volvió a enviar mi archivo, iniciando así, una vez más, el proceso para la obteción de la visa de residencia permanente. En esta oportunidad, los documentos ya no se ingresaban en la embajada canadiense en Lima (debido a los cambios ocurridos en el proceso) sino que, eran enviados directamente a Canadá, a la oficina centralizada de Sydney, Nova Scotia.

La aplicación se envió a mediados de mayo de 2009, a partir de allí sólo quedaba esperar, otra vez, y confiar en que las observaciones hechas a la aplicación anterior no jugaran en contra de este segundo intento. Confieso que fueron días de mucha tensión los que siguieron, constantemente revisando en línea el estado de mi aplicación, a la espera de la respuesta positiva para poder continuar con el proceso. Otra de las cosas que me preocupaban bastante, era que la fecha de validez de mi certificado del IELTS terminaba a fines de mayo de 2009, con lo que si mi archivo era observado y devuelto nuevamente, tendría que volver a rendir el examen y, honestamente, no tenía muchas ganas de repetirlo todo.

Así pasaron varios meses, hasta que, cuando menos lo esperaba, finalmente recibí la notificación de la consultora, informándome que la embajada había dado el visto bueno a mi aplicación y que me estaba solicitando el envío del segundo archivo, conteniendo toda la documentación de sustento: certificado de matrimonio, certificados profesionales, certificado del IELTS, certificados de antecedentes penales y un largo etcetera. Por fin las cosas volvían a estar en su sitio y yo volvía a sentir que la oportunidad de obtener la visa, era real.

Juntar todos los documentos que se debían incluir en el segundo archivo no iba a ser fácil. Junto con mi esposa nos organizamos para poder tramitar los certificados de las oficinas estatales durante una sola semana, yo pedí algunos días libres en el trabajo para poder recoger todo cuando estuvo listo. En casa tuvimos que buscar y ordenar otra parte de los documentos. Tuvimos que recurrir a los amigos en nuestros trabajos, para que algunos de los documentos que nuestras empresas no nos habían entregado, fuesen generados a la brevedad posible. Yo busqué una notaría que estuviera cerca de mi oficina para poder ir y venir de allí durante la hora de refrigerio. Por estar ubicada en Miraflores, los precios eran un poco altos, pero la ventaja fue que podía ir llevando los documentos que necesitaban ser legalizados conforme los iba obteniendo e ir armando el archivo de a pocos, sin tener que esperar hasta el final.

Durante esta etapa, nuevamente el tener una consultora al lado se convirtió en una ventaja para mí. Entre la información que me dieron, y que me ahorró mucho tiempo y dinero, estuvo: Exactamente qué documentos necesitaba, dónde tenía que tramitarlos, cuáles eran los horarios de atención de las diferentes oficinas, qué información adicional tenía que dar para que no hubieran errores al momento de que se generaran los documentos, qué traductor certificado podía encargarse de todas las traducciones que necesitaba, qué cosas necesitaba notariar y traducir, qué otros documentos podía presentar para sustentar algún otro que la embajada me solicitaba, pero que por diversos motivos no tenía.

Nos tomó, a mi esposa y mí, un poco más de 2 meses el poder tramitar todos los documentos, legalizarlos, traducirlos y ordenarlos. Cuando todo estuvo listo, la consultora se encargó de ingresar el nuevo archivo a la embajada de Canadá en Lima y nosotros, nos sentamos nuevamente a esperar, pero con mucha más confianza en que todo saldría bien.

Fin del viaje a Estados Unidos

Vuelvo a escribir desde Lima. El lunes primero de marzo salí del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan en Washington, DC. Fueron al rededor de 9 horas de viaje, haciendo escala en Atlanta. Finalmente llegué a Lima durante la madrugada del martes.

Creo que es importante hacer un balance de la experiencia y, sobre todo, identificar las cosas que aportarán valor al futuro viaje a Canadá.

1. Clima. Tuve la suerte de estar durante la época de invierno. Las temperaturas estuvieron entre los -3 y los 6 grados centígrados. 

Aprendí que la sensación de frío tiene que ver no sólo con la temperatura, sino también con la velocidad del viento y el porcentaje de humedad en el ambiente. Es por eso que hubieron días cuando, a pesar de que la temperatura era de 4 ó 5 grados centígrados, sentía más frío que otros con temperaturas de -1 ó -2 grados centrígrados. Es por eso también que en Lima, durante el invierno, se siente mucho frío a pesar de que la temperatura no suele bajar de los 14 grados centígrados sin embargo, el porcentaje de humedad suele estar por encima del 90 por ciento.

Aprendí también que es muy importante mantenerse informado sobre el clima, las carreteras y el transporte. Todos los noticieros matutinos tienen espacios donde constantemente están informando al público sobre estos temas, para que todos sepan con qué condiciones se encontrarán al, por ejemplo, salir a trabajar: vientos fuertes, carreteras bloqueadas o congestionadas, etc.

Como conclusión, el frío no es tan terrible como algunos supondrían. Todas las instalaciones cuentan con calefacción: la casa, los buses, las oficinas, etc. Si uno está en la calle, basta con abrigrase bien para no sentirse incómodo. Algo que es importante durante los días de nieve, es caminar siempre con cuidado para no resbalar en las finas capas de hielo que se forman en algunos sitios debido a que la nieve se derrite y se vuelve a congelar.

2. Familia y amigos. Estuve en Estados Unidos al rededor de un mes y medio y sí, llega un momento en el que se empieza a añorar la gente con la que uno acostumbra compartir el día a día, las experiencias, las bromas, las charlas, etc. En mi caso fue una ventaja que ya conociera a algunas de las personas de la oficina que la empresa tiene en Washington, DC. A algunas las conocía personalmente de cuando visitaron Lima y con otras mantuve contacto durante un tiempo por correo y teléfono debido al trabajo. También fue importante que un amigo que trabajó en la oficina de Lima, trabajara ahora en la oficina de Washington, DC ya que con él podía hablar en español y salir los fines de semana.

Como balance, creo que es importante que uno tenga siempre personas con las que haya contactado antes de viajar a un país desconocido. La soledad puede ser un factor en contra importante y tener a alguien con quien al menos se pueda conversar por teléfono sobre el mismo tipo de experiencias, ayuda mucho.

3. Comida. La comida es definitivamente diferente. En mi caso, lo que había al rededor de la oficina para almorzar eran sanguches, pizza, ensaladas, comida india y mejicana. En una ocasión fui a un restaurante peruano, la comida estuvo buena, pero debido al precio, no es como para comer allí todos los días.

Definitivamente uno se tiene que acostumbrar, es parte de los cambios que suponen el estar en un país diferente. Por otro lado, siempre en casa uno puede darse el gusto de preparar la comida a la que está acostumbrado y, por qué no, experimientar con nuevos platos propios de la región. Después de todo, el que sea diferente no significa que sea mala.

4. Ubicación para vivir. Otra cosa que descubrí, es que es muy importante, para quienes no tienen carro propio, el vivir lo más cerca posible a las estaciones de metro. Esto ahorra mucho tiempo cuando se trata de movilizarse de ida y vuelta al trabajo ya que, de lo contrario, cada viaje podría tomar el doble o triple de tiempo. 

Un fin de semana estuve curioseando en el períodico para saber un poco sobre los precios de los alquileres. Éstos varían en función a la cercanía a las estaciones de metro, los servicios adicionales que ofrecen, el tamaño de los departamentos o casas, la temporada, etc. y suelen estar entre los US$ 1000.00 y US$ 2000.00. La oferta de alquileres es alta, por lo que algunos sitios ofrecen transporte gratuito a las estaciones de metro, servicios de agua y luz incluidos, el poder tener una mascota (de acuerdo a restricciones), etc.

5. Precios de alimentos. Empezaré diciendo que no se debe comparar los precios de los productos/servicios en Estados Unidos con los que podemos encontrar en Perú, ya que los niveles de ingreso son diferentes y por tanto, el costo de vida también. Hacerlo sería como comparar los precios que podemos encontrar en cualquier provincia del Perú, con los que normalmente encontramos en Lima.

Hecha la aclaración, en general los productos envasados son más baratos que los naturales, por ejemplo: un galón de leche puede costar US$ 3.00, uno de jugo de naranja (con pulpa), US$ 6.00, una docena de huevos, US$ 2.00 y una caja grande de cereales, US$ 3.50. Entre los productos que son más caros pude contar: carnes, frutas y verduras en general. Por ejemplo: 1 cebolla roja puede costar US$ 1.00 la unidad, igual que los tomates a los que solemos estar acostumbrados en Lima, un pollo entero puede costar US$ 6.00.

Hice una prueba de compra en uno de los supermercados que ofrecen el servicio de compra en línea (por Internet), y la lista de productos que usualmente usamos con mi familia para las compras del mes, salía por algo más de US$ 600.00. 

6. Ahorro. Según los comentarios de algunos amigos, las personas en Estados Unidos están acostumbradas al crédito, la mayoría suele gastar más de lo que tiene y no tiene costumbre de ahorro. Sin embargo, el ahorro es importante en un país donde, por ejemplo, los servicios de salud son caros y uno debe siempre estar preparado para imprevistos. En general el costo de vida es alto, pero creo que siendo prudentes en el manejo de la economía se puede llegar a tener una capacidad de ahorro que podría demostrar su valor en el momento en el que se necesite dinero.

7. Otros. En general la ciudad es muy ordenada y, lo mejor, silenciosa. La gente es muy atenta y amable. Los servicios de transporte público están regulados, por lo que no hay que estar peleando con nadie respecto, por ejemplo, al costo de los pasajes. En resumen, la ciudad es muy disciplinada, me gustó mucho como lugar para vivir.

No sé qué tan similar sea Canadá a Estados Unidos, hablando de sus dinámicas, pero estoy muy seguro de que lo que he tenido la oportunidad de ver y experimentar durante las últimas semanas va a ser muy valioso al momento de llegar a Canadá.

Espero que estas pequeñas notas sean de ayuda también para los ocasionales lectores de este blog. Hay muchos pequeños detalles que seguramente estoy omitiendo, por lo que si alguien quisiera saber un poco más, o tuviese alguna pregunta, estaré encantado de leer y responder a sus comentarios.

domingo 7 de febrero de 2010

Tormenta de nieve en Washington, DC (segundo intento)

El viernes volvió a nevar en Washington, DC. Quienes hayan leído la entrada anterior sobre este mismo tema, recordarán que me "quejaba" de que lo que hubieran llamado tormenta, no hubiera sido más que una nevada pequeña. Bueno, este fin de semana descubrí algo: cuando la tormenta va en serio, aquí la llaman "Major Snow Storm"! Creo que todo fue un problema de haber tratado de traducir literalmente el nombre que le dieron en televisión, desconociendo el contexto. Como sea, en esta segunda ocasión nevó más y más fuerte. En total en el área de Georgetown, que es donde vivo, se llegaron a acumular hasta 40 centímetros de nieve.

La pregunta importante, al menos para mí, es: ¿Llegó esto a ser un verdadero problema? Yo creo que no. Durante la semana pasada, las calles principales se estuvieron tratando con sales en previsión de lo que ocurriría el fin de semana. La gente fue a los supermercados durante la semana para abastecerse de las cosas que necesitarían, a fin de no verse en la necesidad de salir durante la nevada. Las rutas de emergencia aquí están perfectamente identificadas y son a las que se les da mantenimiento constante para que estén siempre listas cuando se las necesite. El día viernes, la mayoría de personas terminaron su jornada laboral al rededor de las 4 pm. y comenzaron el regreso a sus casas, como medida preventiva. Ayer sábado por la tarde, cuando ya todo había casi terminado, las personas del vecindario, junto sus familias o amigos, comenzaron a salir a caminar para disfrutar de un evento que no sucedía desde hacía varios años. El transporte siguió circulando, etc. etc. Todo se mantuvo normal.

Es increíble ver como la ciudad y la gente están perfectamente adaptadas a este tipo de climas fríos. Todos se mueven al mismo ritmo para que estas experiencias sean gratas y no de lamentaciones. En mi caso, traté de salir de casa como a las 5 pm., pero no pude. Como vivo en un departamento alquilado en el sótano de una casa, dependo del dueño de la misma para que realice la limpieza de las veredas que rodean la casa y, al parecer, el día de ayer no se preocupó por eso. Como verán en el segundo video que les dejo, sólo pude abrir unos centímetros de la puerta que da al patio de la casa, lo cual no fue suficiente para salir y disfrutar también de la nieve. Filmé algunas cosas, tomé algunas fotos y regresé a seguir disfrutando de mi lectura del día.







Los inicios III (la vida esta hecha de cambios)

Viene de: Los inicios II.

Luego de que la consultora hiciera llegar el primer paquete, con los formularios iniciales requeridos, a la embajada canadiense, sólo quedaba esperar la respuesta para poder seguir con el proceso. Lamentablemente, para entonces en Canadá habían estado revisando, desde hacía unos meses, todo lo concerniente al proceso Federal de evaluación de candidatos y emisión de visas de residencia permanente. La consultora ya me había comentado algo al respecto, sabíamos que uno de los cambios consistiría en una lista de carreras y profesiones que usarían para filtrar a los candidatos, pero yo confiaba en que mi aplicación seguiría el proceso existente, ya que lo había iniciado antes de que Canadá oficilizara los nuevos parámetros sin embargo, no fue así.

Aproximadamente a fines de enero de 2009, recibí la comunicación de la embajada. En ella me informaban, muy amablemente, que mi solicitud había sido rechazada, debido a que el código de carrera consignado como última experiencia laboral, en mi aplicación, no se encontraba dentro de la lista de prioridades que Canadá estaba manejando en ese momento. Podrán imaginarse la decepción que sentí en ese momento! Busqué información al respecto en Internet y encontré que los cambios en el proceso Federal tenían efecto sobre todas las aplicaciones presentadas a partir de, si mal no recuerdo, febrero de 2008 con  lo que la mía, presentada en julio de 2008, entraba en este grupo. Lo primero que pensé es que, si hubiera escuchado la recomendación de la consultara de presentar mi solicitud a la brevedad posible, luego de que hicimos el contrato, probablemente habría podido ingresar mis papeles a la embajada en enero de 2008, con lo que no habría tenido que pasar por este inconveniente. Pero ya era tarde para lamentaciones, sólo quedaba revisar el tema y ver de qué forma podía continuar en carrera.

Una vez recuperado y luego de haber ido a la embajada para recibir la devolución del dinero correspondiente al pago por los derechos de trámite, me puse en contacto con la consultara, que ya estaba enterada del tema y nos reunimos para revisar los detalles. Lo primero por hacer era revisar la famosa lista e identificar si alguna de las áreas válidas aplicaban a mi experiencia. Afortunadamente, el código de carrera correspondiente al área de Gerencia de Computación y Sistemas de Información (0213), se ajustaba bien a mi perfil y actual experiencia laboral, por lo que se podía hacer un segundo intento aplicando a través del Sistema Federal, luego de hacer las modificaciones necesarias a los documentos. De no haber ocurrido así, la alternativa que me quedaba era aplicar a través de Quebec, pero quienes me conocen saben que lo mío no son los idiomas, con lo que probablemente habría tenido que renunciar a la migración en el corto o mediano plazo.

Algunos quizás se pregunten: ¿Cómo si mi experiencia y carrera actual me permitían aplicar a través del área 0213, no consigné ese código en la primera aplicación que presenté? Bueno, debo reconocer que fue un descuido de mi parte. Como anteriormente no existían restricciones para aplicar con cualquier carrera o profesión, consigné el primer código del NOC que vi que coincidía con algunas de las actividades que desarrollaba en ese momento. ¿Pude haber revisado mejor? Sí, de hecho pude haberlo hecho mejor, pero algunas experiencias se aprenden de los errores y lo que aprendí a partir de esto, fue a ser mucho más cuidadoso al momento de redactar y revisar los documentos que enviaba a la embajada... y creo que valió la pena.

domingo 31 de enero de 2010

Parque Zoológico Nacional (Smithsonian)

Hoy visité el Parque Zoológico Nacional del Smithsonian. Quise ir ayer, pero como nevó casi todo el día, pensé que el zoológico estaría cerrado, así que lo dejé para hoy. El zoológico está ubicado dentro de la ciudad, así que no es complicado llegar a él. El sistema de metro de Washington, DC tiene una estación a 10 minutos, caminando, de allí.

La razón principal para ir al zoológico, fue la de conocer a una cría de oso panda que en pocos días será llevado a China, como parte del programa que ese gobierno tiene para la conservación y cría de osos panda. El oso en cuestión se llama Tai Shan, nació en cautiverio el 2005 y desde entonces ha sido la mascota querida de la ciudad. Según me contó una persona que también se encontraba tomando fotos del oso, existe un convenio internacional que obliga a los países que tengan osos panda a enviar a todos los recién nacidos a China. En el caso de Tai Shan, el gobierno de Estados Unidos aportó, al programa de conservación y cría de osos panda, al rededor de 2 millones de dólares para poder conservar a Tai Shan por unos años. El compromiso final fue: enviarlo a China antes de que cumpliera 5 años. Ahora, cuando Tai Shan tiene 4 años y medio, es momento de cumplir con el acuerdo. Junto con Tai Shan, será enviada también una osa, de al rededor de 3 años de edad, proveniente del zoológico de Atlanta.

El zoológico en general me gustó mucho! Lamentablemente, debido a la nevada de ayer, muchos de los animales que suelen estar en el exterior, estaban guardados. No pude ver, por ejemplo, al elefante, al tigre, al león, al chita ni al hipopótamo, pero por otro lado pude ver: al panda, al panda rojo (no pregunten...), al orangutan, al gorila, al lemur, varios reptiles y algunos mamíferos pequeños. Al final, estuvo bien y, lo más importante, pasé un buen rato!

Para quienes quieran ver un poco más, en la página Web del zoológico pueden encontrar mucha información interesante de los animales que cuidan. También pueden ver a algunos de ellos a través de los videos en vivo publicados en el mismo sitio Web. Les recomiendo sobre todo, el de los osos panda y el de los gorilas. Aquí les dejo el mejor video que pude tomar de Tai Shan, espero les guste.





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